Historia

Antecedentes
Al remontarnos al origen de esta institución de beneficencia, resultado de las inquietudes de un grupo de amigos que deseaban apoyar el desarrollo moral y cultural de Hidalgo, N.L., estamos haciendo historia.

La idea surgió de las conversaciones de Genaro Cueva y Elías R. Villarreal, dos idealistas que sentían la necesidad de contribuir a la educación de los nuevoleoneses, en donde hiciera falta, e invitaron a Óscar Elizondo López a formar un grupo, al que pronto se unieron otras personas que se fueron contagiando de su entusiasmo.
El primer lugar en que se reunían era la agencia de autos Packard, negocio de Lorenzo Elizondo Lozano, ubicado en las esquina de Treviño y Pino Suárez.

Pronto, este grupo de personas altruistas decidió encauzar su vocación de servicio de manera organizada; para entonces, ya habían madurado en el proyecto de un colegio dirigido por religiosas, que fundarían en Hidalgo, N.L., por lo que procedieron a construir una sociedad que cumpliera con los requisitos legales, pues sentían incrementarse la sinergia creadora, y que había llegado el momento de actuar.

Lorenzo era radioaficionado, y cuando se pensó de la naciente institución, fue él quien propuso llamarle Fomento Moral y Educativo, que era un nombre relacionado con esa afición, que compartía con el P. Benjamín Tapia Arroyo, párroco de Hidalgo, N.L.

El Lic. Ricardo Flores de la Rosa, apoderado legal de Luis Elizondo Lozano, fue quien tuvo a su cargo tramitar el Acta Constitutiva, y solicitar la formación de una asociación civil que les permitiera iniciar sus labores. El acta, otorgaba a los solicitantes un extenso margen a sus futuras actividades, y quedó constituida Fomento Moral y Educativo, A.C.